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2 Gen 2018

"Los Sueños"


¡Hola, a tod@s!

Después de la pausa navideña (debido exclusivamente a mi falta de inspiración), vuelvo a escribir en el blog para hablaros de los sueños.

Algo que siempre ha suscitado una cierta fascinación en mí y que también (en ciertas circunstancias), he estudiado un poco para buscar respuestas a los misterios de la vida.

Para que este artículo no resulte demasiado largo, me ahorraré la introducción y empezaré directamente por establecer la definición convencional del tema en cuestión:

El "sueño" es el estado fisiológico de autorregulación y reposo uniforme de un organismo. *

*(WIKIPEDIA)

Como ya sabemos, el sueño es aquel estado que tod@s alcanzamos cuando nos quedamos dormid@s.

El ser humano no puede sobrevivir sin dormir, así que esta función es reconocida como vital (tanto para los humanos, como para los animales).

Según las investigaciones de psicólogos y científicos, se han llegado a reconocer unas cuatro o cinco fases del sueño distintas. Pero, el momento que más nos interesa en este artículo, es el último (desde la fase 4), también llamado sueño paradójico.

Ahí es donde sucede la fase onírica: donde vivimos esas aventuras semiconscientes de fantasía y surrealismo, saliéndonos de los límites del espacio-tiempo y sobrepasando toda ley física conocida (estando despiert@s).

Hay quien afirma que los sueños son formas creativas de nuestro subconsciente para comunicarnos las necesidades o los temores que se ocultan en nuestro interior.

Luego, existen también las apasionantes teorías de que, desde las generaciones primitivas del ser humano, hacen de los sueños, los mensajes mágicos de una verdad más compleja.

Estos nos pueden mostrar el futuro para avisarnos de los peligros y nos aconsejan sobre nuestras acciones o elecciones.

Yo siempre me he sentido más afín con la segunda de estas teorías, que la ciencia materialista ni siquiera toma en consideración.

La interpretación mística de los sueños estaba ya presente en las creencias del antiguo Egipto, en la cultura de los babilonios, de los asirios, de los griegos, de los romanos y también de los judíos. Sin olvidarnos de los indios hopi de América Central y, más aún, de las antiguas civilizaciones precolombinas (azteca, maya e inca).

Para todos ellos, los sueños eran mucho más que simples películas dirigidas por el subconsciente del cerebro humano. Al contrario, en ellos se encontraban unos mensajes importantes por descifrar. Advertencias, mitos y eventos que cambiarían el curso de la historia de la humanidad.

Sin embargo, casi siempre se solían distinguir los sueños buenos de los sueños malos (donde los dioses o los espíritus, podían interferir con las voluntades de los seres humanos).

Hoy en día, podemos decir que todo esto no ha cambiado mucho en nuestras percepciones. Al menos mientras nos seguimos asombrando por los bellos sueños o de las pesadillas que vivimos cada noche.

Así que podemos catalogar distintos tipos de sueños según el grado de nuestro estado de consciencia al experimentarlos.

Incluso, hay situaciones especiales donde podemos darnos cuenta de estar soñando mientras soñamos.

Más sencillamente: podemos tener la sensación de despertarnos dentro del sueño y ser conscientes de casi todo, pudiendo, así, hasta manipular la realidad que nos rodea. Esto se llama sueño lucido y es una extraordinaria experiencia que no todos tienen el placer de vivir (casi siempre por falta de practica o concentración).

Los que se dedican a investigar este campo se hacen llamar onironautas. Se trata de personas con el conocimiento adecuado para manipular sus propios estados de lucidez. Pueden llegar a experimentar cosas increíbles en la fase onírica, hasta a veces, lograr compartir sus sueños gracias a la hipnosis.

(Hay muchas películas que tratan sobre este tema. A continuación, quiero mencionar algunas de las que he podido disfrutar: Origen, Abre los ojos, El viaje de Chihiro, Waking Life, Más allá de los sueños, Mulholland Drive, Mr. Nobody.)

Os invito a explorar este mundillo, siempre que tengáis el tiempo, claramente.

Muchas veces, cuando hablo de sueños con alguien, suelo escuchar cosas como:

<< ¡Yo nunca sueño!>> o

<<¡Nunca me acuerdo de mis sueños!>>.

Pero esto no es cierto porque siempre estamos soñando y eso está probado.

Tal vez solo se debe al hecho de que no se duerme lo suficiente o que la estresante rutina diaria les impide relajarse lo bastante para escucharse a sí mismo. Esto sin duda puede ser causa de enfermedades y estrés que limitan la evolución y el desarrollo social.

Os recuerdo que las horas de sueños recomendadas son de 8 a 10 horas diarias (en jóvenes y adultos).

Volviendo al tema de los sueños, quiero añadir que para mí no solamente se trata de mensajes.

Siempre tengo la impresión de que cuando estoy soñando, me traslado literalmente a otra dimensión donde siempre soy alguien o algo en particular, así como cuando estoy despierta. Solo se trata de realidades diferentes.

Vivimos experiencias vitales en ambas circunstancias. Podemos ser alegres o tristes, gozamos o sufrimos, estamos en compañía o estamos Sol@s. En todos casos, vivimos una existencia que nos hace cada vez mejores y más sanos, a pesar de nuestros triunfos o derrotas. ¿Es esta magia o una aburrida realidad?

Sin duda es presencia... Nuestro tesoro más valioso. :)

Os invito, entonces, a buscar, a no olvidar vuestros sueños cuando os despertáis por la mañana.

Compartirlos y sobre todo vivirlos para manter activa la memoria para crecer y ser mejores y no tener que caer en los mismos errores ya superados.

Os abrazo, como siempre, y os espero en mi próxima entrada.

Saludos,

Laura Colaysïs

21 Dic 2017

"...sobre la Verdad"



Hola y bienvenidos a tod@s.

Como ya había anticipado en un articulo anterior, quiero, por fin, dedicar unas notas sobre el significado de <<Verdad>>.

Este es un tema delicado y complicado de tratar, así que iré despacio para expresarme lo más claramente posible.

Antes que nada, vamos a consultar el diccionario de Google para saber qué nos sugiere si buscamos la palabra <<Verdad>>.

 1. Adecuación entre una proposición y el estado de cosas que expresa. 

 2. Conformidad entre lo que una persona manifiesta y lo que ha experimentado, piensa o siente.


La primera cosa que salta a la vista en estas definiciones es que hay una relación entre dos entidades. Algo presente, pero todavía inactivo (pensamiento) y luego, lo que a esto le sigue (acción).

Esta división separa la verdad en dos partes: La primera, que motiva o justifica la segunda. Y cuando esto no pasa, nos encontraremos en una falta de verdad (o mentira).

En términos prácticos: si pienso que no estoy a gusto con alguien en particular y luego digo o manifiesto lo contrario, fingiendo estar bien y a gusto con aquella persona: esto significa que no estoy actuando según la verdad. Estoy siendo falsa.

O también: si por ejemplo comunico a alguien de que voy a hacer algo en especial y luego no voy a hacerlo o hago otra cosa, esto también debería significar de que no cumplo con la verdad.

Sin embargo, esto no vale solamente en la expresión verbal, sino que también vale en la expresión emocional e intuitiva.

Otro ejemplo puede ser lo de manifestar cariño y aprecio hacia una persona que realmente nos provocas sentimientos opuestos. Esto, llevará antes o después a un daño emocional en la otra persona (siempre cuando esta se dé cuenta) porque podría sentirse traicionada o engañada por nuestras acciones.

Es claro que muchas personas utilizan estos artilugios para aprovecharse de los demás (sea emocional o materialmente). Pero aquí solo quiero quedarme en la raíz del fallo que impide el triunfo de nuestra verdad interior.

Mientras tanto, vamos también a buscar la palabra <<mentira>> en el diccionario, para ver que es lo que encontramos:


Afirmación que una persona hace consciente de que no es verdad. 


Como podemos ver, esto no nos adelanta mucho en nuestra búsqueda. Pero, aun así, puede servirnos para aclararnos un poco más sobre nuestra definición de <<verdad>>.

Una falta de verdad o falta de sinceridad, en algunos casos, es carencia de respeto consigo mismo, porque traiciona el propósito de nuestras ideas, intenciones, deseos, etc.

Si observamos a los otros animales que habitan nuestro planeta tierra, nunca nos encontraremos con esta situación. Es decir, que los animales no mienten. No quieren, no pueden o no saben mentir. Probablemente, por eso tampoco parecen tener sentimientos de vergüenza, a diferencias de los humanos.

La cuestión es, ¿por qué tenemos tantos problemas a la hora de encontrar, mantener o revelar la verdad, cuando (por su naturaleza) esta debería ser la cosa más abundante y simple en nuestras vidas?

Hacer, decir o manifestar lo contrario de lo que nos proponemos genera un vacío que puede rellenarse algunas veces solo con el perdón, pero ¿por qué no remediarlo antes?

Quizá, simplemente, diciendo la verdad.

Parece, entonces, que algo no va muy bien en este mundo.

Basta echar una mirada a nuestro alrededor para ver sonrisas falsas, promesas vacías, conversaciones sordas y gente hipócrita, envenenadas por la envidia.

Hay gente demasiado rica que vive de fiestas y banquetes, mientras que otros viven entre sufrimientos, guerras y pobreza extrema.

¿Donde puede encontrarse la verdad, en un planeta donde todos siempre necesitan aparentar más de lo que son en realidad?

Un planeta raro, donde el amor y la dulzura se consideran como algo blando y escaso que solo se puede manifestar en ambientes privados y seguros. Lejos de aquellos que son juzgados como <<incapaces>> de entender o de merecer. Pues habría que preguntarse:

¿cómo podemos, en nuestros día a día, ser tan falsos con nuestros amigos, familiares, vecinos, etc.? Somos amor, pero no amamos. Necesitamos paz y cariño, pero hacemos guerras y no toleramos las diferencias.

En el antiguo Egipto, existía una diosa que representaba la verdad. Su nombre era Maat y su significado estaba asociado también a la justicia. Esta diosa aparece como una mujer fuerte y hermosa, con grandes alas bajo sus brazos y una pluma de avestruz en su cabeza (podéis buscar noticias sobre ella en la red).

En ella se encontraba este significado sagrado e importante, valorado por personas hace miles de años... Mientras que hoy, en la cumbre de nuestra evolución tecnológica y social, parece que nos hemos olvidado totalmente de su valor y de su importancia.

Tengo la impresión de que, hoy en día, no se educa a nadie para ser honesto/a y sincero/a, sino para ser lo más listo/a y engañoso/a posible, en la lucha por la supervivencia en un mundo fundado sobre el éxito y el fracaso.

Por eso me gustaría que tod@s comenzásemos a escuchar con más paciencia a nuestra verdad interior. Sin traicionar la esencia de lo que somos, porque nada, en verdad merece más importancia en la vida.

Bastaría con no odiar a nadie, no envidiar, no enfadarse ni ser cruel, no presumir tanto y ser un poco más humildes. Porque, en el fondo de nuestros corazones, tod@s sabemos cuál es nuestra naturaleza.

Seamos auténticos siempre, sin mentir y sin importar lo que piensen o digan los demás. Actuar con el corazón sin dañar a nadie, porque todo y todos son parte de nuestra esencia.

Con esto, y con la esperanza de que os haya gustado esta reflexión, quiero dejaros a vuestra sana meditación, esperándoos pronto en mi próximo articulo.

Un fuerte abrazo.


Laura Colaysïs

14 Dic 2017

"Los Colores"


Hola a tod@s y bienvenidos a mi pagina. 

Hoy quiero hablar sobre los "colores" y sus extraordinarios poderes.

Este es un tema importante para mi porque, durante toda mi vida, he tenido algo a que ver con los colores. Desde que era muy pequeña, hasta hoy en día.

Recuerdo que, más o meno entre los 8 y 10 años, me di cuenta de que el amarillo significaba algo muy especial para mi. Este color, a diferencia de todos los demás, me parecía más familiar y hasta poseedor de un mensaje singular.

Hay que reconocer que el amarillo es el color del sol. Es el tono del trigo maduro, nuestro principal alimento. Lo es también del maíz y de la mayoría de los frutos dulces que nos proporcionan cantidades ideales de vitaminas y minerales.

Personalmente, creo que el amarillo es un color que inspira alegría, armonía, calor y hasta sinceridad. Para mi, siempre ha sido el símbolo energético de la bondad, de la dulzura, del amor incondicional y también del conocimiento. Pero el amarillo, como otros colores, forman parte de una gran escala que varía a según de la intensidad y del tono de la luz. Con más exactitud, el color es la interpretación de nuestro cerebro a las ondas electromagnéticas que perciben nuestros ojos de cualquier cosa que está iluminada.

Cada cuerpo absorbe una parte de la luz que lo ilumina y refleja la restante. Estas ondas reflejadas son las que procesamos con nuestro cerebro y hace que podamos reconocerlas como un determinado color u otro.

Como mucho saben, no todos los animales ven los mismos colores que nosotros ni todas las personas pueden reconocer las varias tonalidades cromáticas de la misma manera que otros. Causa: el grado de alteración de la vista, a veces de origen genético como el daltonismo.

Todo eso esta bien si nos conformamos con la definición pragmática de la ciencia. Claro es que, si sois como yo, que no me doy nunca por vencida y sigo creyendo que los colores no son solo una pura creación de nuestros ojos, pues entonces, creo que os gustará seguirme en mi discurso:

Para mi, cada color tiene una esencia suya, propia y verdadera. Y si en verdad cada cosa no tiene el color que le atribuimos, (porque, como dice la ciencia, aquel color solo es la luz que el cuerpo está reflejando y no absorbiendo) entonces me pregunto: ¿por qué justo aquel color y no otro?, y ¿por qué cada color puede decir tanto de si mismo?

Yo quiero pensar que <<Los colores tienen vida propia>>. Cada uno de ellos tiene cara, edad, sexo, carácter, y mucho más...

Para no irnos por las ramas, voy a comentaros algo que hice por escrito a los 18 años de edad, cuando recién me había marchado de mi ciudad y de mi familia, para seguir el rumbo de mi vida.

Sentí, entonces, la necesidad de escribir en un papel todos los números, desde 1 hasta 9, en orden vertical, dejando a un lado un espacio libre por cada uno de ellos. Luego, empecé a describirlos uno por uno según como me los imaginaba en mi cabeza.

Inicialmente, creo haber hecho ese orden simplemente para los números, pero enseguida me enteré de que a cada uno de ellos le pertenecía un color en particular.

Creo que lo que hice fue muy relevante porque, hasta el día de hoy, este esquema nunca ha cambiado según como lo construí entonces.

Así que ahorita voy a compartirlos con todos ustedes, mostrando quizá un trozo de mi cerebro al descubierto...


1 - Azul marino: Macho, edad: 38 años (más o menos). Es un hombre muy serio que se desplaza rápido con su maletín, trabajando noche y día sin parar.

2 - Naranja: Hembra, edad: 12 años (más o menos). Es una niña adolescente, ingenua, pero cariñosa y alegre. Viste siempre el mismo vestido de flores, le gusta bailar y gozar de la compañía de sus amigos y amigas.

3 - Verde: Masculino, edad: 13 años (más o menos). Es un niño muy vivaz, juguetón y a veces un poco travieso. Es muy simpático y de buen corazón.

4 - Violeta lavanda: Tal vez de sexo masculino, pero ni macho ni hembra. Edad: 24 años. Es una persona extravertida y carismática. No le gustan la rigidez ni las obligaciones. Le entusiasma la vida y vivirla alegremente.

5 - Cian: Varón, edad: 35 años. Es un hombre joven, seguro de si mismo, capaz y brillante. Le gusta la paz y vive respetando a los demás. También es ingenioso y tenaz.

6 - Amarillo: Mujer, edad: 30 años (más o menos). Es luminosa como el sol, fuerte y hermosa. Su misión es repartir amor, luz y justicia. Es inteligente, sabia y valiente. Su energía es importante para todos los demás.

7 - Marrón ocre: Varón, edad: 37 años (o más). Es un padre serio y rígido. Sigue siempre sus principios y no tiene mucho tiempo para saborear la vida. Tiene conocimiento, pero no sabiduría.

8 - Negro: Hombre. Edad: 40 años. Es una persona exageradamente gorda que no sabe cuidarse a si misma a la hora de satisfacer sus placeres (sobre todo en la comida). Representa el exceso y la falta de autocontrol. No es alguien en quien se puede confiar.

9 - Rojo amaranto: Mujer, edad: 59 años. Es una mujer muy sabia que ha sido madre anteriormente. Es gentil, pero muy poderosa con sus conocimientos. Ayuda a los que quieran desarrollarse y es compasiva solo cuando ella quiere.


Esto ha sido solo el comienzo de mi descodificación personal de los colores. Más adelante, también descubrí que lo mismo funcionaba con las letras del alfabeto y las notas musicales.

Si ustedes intentan hacer lo mismo que hice yo, verán que, a lo mejor, ninguno de los colores o las descripciones coincidirán con los míos. Pero descubrirán que, en sus cabezas, cada color vive una posición precisa, tal vez en un numero más que en otro, en una letra, un símbolo, etc.

Los colores tienen sus vidas propias, sus estilos, sus bellezas o sus fallos. Cada uno reside en un preciso lugar de nuestra cabeza y puede que regule también nuestro carácter y forma de pensar. Por eso creo que debemos valorar más a los colores. Y, sobre todo, buscar no dejarnos guiar y alejar por la moda del momento, sobre cúal de ellos podemos eligir.

Buscar y encontrar el color de tu coche, de tu ropa, de tu casa, de tu propio plato donde comes cada día... ¡es cosa muy importante! No dejes a los demás elegir los colores para ti, porque de ellos depende tu propia salud y estado de ánimo. Respétalos y comunícate con ellos, porque cada uno te estará diciendo algo distinto.

Y si un día ves muchas cosas de color verdes (por ejemplo), párate un rato a pensar y encuentra el mensaje que eso tiene para ti. Nada es casual, jamás.

Cada vez hay más cosas que me vienen a la mente respecto a los colores, pero veo que este articulo se hace muy largo y no quiero aburriros.

Añadiré solo que actualmente mi color es el Naranja, porque como <<hijo del Amarillo>> me parece el más sagrado y hermoso de todos los colores.

Todo lo que lleva este color, tiene mayor importancia para mi. Mi casa está llena de cosas naranja: mi fruta favorita, mi ropa, mis sabanas, mis cortinas... Me encanta bañarme en sus tonalidades y siempre me hace sentir mejor. Cada vez más llena y menos sola.

Si queréis, podéis ir investigando sobre la cromoterapia, la dieta de los colores o simplemente sobre la función que estos ejercen en nuestra vida diaria (también, cómo son utilizados en la publicidad o para estimular nuestro interés o elección).

Los colores viven en nuestro corazón y en nuestras mentes.

Con estas palabras y con un cálido abrazo, os dejo hasta mi próximo articulo.

¡Hasta pronto!


Laura Colaysïs

10 Dic 2017

"De paseo en otro mundo"




Hola a todos y bienvenidos otra vez en mi pagina web.

Hoy quiero compartir algo distinto y también más profundo y personal. Quiero llevaros de viaje a mi cabeza en donde, casi cada noche, antes de caer en el sueño profundo, suelo transportarme con mi imaginación a otra dimensión o mundo y me mantengo en un estado de seminconsciencia (hasta dormirme por completo).

Mis ojos se cierran en la oscuridad mientras escucho una grabación del sonido de un secador de pelo encendido (exactamente de 11 minutos y 11 segundos).

Es preciso que haga esto para evitar encender el secador de pelo y olvidarme de apagarlo una vez dormida... (cosa que no aconsejo hacer a nadie en su propia casa).

Esto me sirve para profundizar en el estado de relajación y concentración.

Cuando me encuentro finalmente en el estado de paz ideal, me despierto en un mundo distinto, un planeta natural sin ningún rasgos de tecnología avanzada y con una escasa población dividida en un territorio muy amplio. Una vez ahí, casi siempre me encuentro en campos salvajes con pocos árboles y bajo los rayos de un sol brillante en el cielo.

Hay riachuelos que de vez en cuando me cortan el paso y, otras veces, senderos montañosos con caminos estrechos y tortuosos.

En el suelo, hay mucha hierba de color verde o amarillo. También hay piedras que suelen ser de un color grisáceo y de duras consistencia. No faltan bosques repletos de árboles y con un manto de hojas en el suelo que hacen suave el camino.

La tierra, la madera y la piedra son los principales elementos presentes, todos muy útiles a la hora de construir refugios o herramientas básicas.

Hay pájaros y ardillas pero casi nunca animales feroces y predadores que acechen a sus presas. Los recursos naturales son abundantes para todo ser vivo y la vida está en equilibrio y en respecto consigo misma.

Casi siempre me desplazo encima de mi dócil y fuerte caballo canelo y siempre estoy acompañada por mi hermana Sol, una jinete alta, fuerte y temeraria, con una armadura de oro, lista para protegerme frente a cualquier peligro. Su largo pelo rubio enredado en trenzas naturales contrasta con el delicado color azul turquesa de sus ojos y la preciosa forma de su cara.

Ella es mi protectora y compañera. Me guía, me escucha y me instruye, mientras yo decido qué hacer y por donde ir, como si esto fuese mi único deber.

Pasamos mucho tiempo a solas charlando y dando largos paseos; otras veces, estamos en presencias de gente que (adentro de las fronteras) nutren un profundo respeto y cariño por nosotras. Sean jinetes, aldeanos o campesinos, siempre están dispuesto a ayudarnos, nos aportan información valiosas o nos dan cobijo y comida. Así, nos facilitan la llegada a nuestro destino o el cumplir con nuestros propósitos.

También nos podemos encontrar con quien necesita nuestra ayuda y apoyo. En estos casos, solemos quedarnos el tiempo necesario, y lo aprovechamos para vivir aventuras y aprender cosas nuevas.

La gente de ahí vive de forma comunitaria, trabaja en conjunto para satisfacer las necesidades de la comunidad. Hay constructores, artesanos, mineros, aventureros y también ermitaños que buscan su propio camino espiritual. Viejos o jóvenes, sin importar que sean hombres o mujeres, porque todos tienen la misma función vital y todos, sin distinciones, gozan del derecho a la vida y a la libertad de ser. Cada diferencia es aceptada y comprendida y esto favorece la armonía común, la paz y el respeto. Así, siendo todos parte de la misma naturaleza que los sostienes.

Es encantador estar en presencia de esta gente y escuchar sus voces. Ver cómo cuidan de los animales y como ellos le responden.

Entre las fronteras de estas tierras, no hay violencia ni injusticia. No hay ricos ni pobres porque todo está repartido de forma natural y es compartido a través del trueque y en función de las necesidades individuales y verdaderas.

Ahí, separados por un día o día y medio de camino, se encuentran cuatro pequeños pueblos o aldeas donde la gente suele vivir en casas, tiendas o refugios y forman parte de grandes familias basadas en los lazos afectivo de amistad, simpatía y hermandad. No existe la familia como vinculo conyugal o hereditario, así como la comprendemos nosotros.

<<Amor>> para ellos es una palabra muy pequeña para expresar aquel sentimiento que regula todos los aspectos de sus vidas. Sea eso alegría, nostalgia, cariño, compasión, amistad, o también vigor, buena salud, crecimiento, desarrollo, armonía, etc. No existe posesión ni intercambio en ese sentido. Amor es la pura voluntad y conciencia de dar, porque en esto mismo hay un recibir que se materializa en todos los dones cotidianos de la vida.

Pero ahora no estoy aquí solamente para hablar de este mundo paralelo. En verdad, quiero llevaros conmigo de paseo por estos lugares, para daros, de esta forma, la posibilidad de respirar un poco de ese aire templado y percibir a los vientos que soplan desde las montañas hasta los bosques, laderas y desiertos del continente a donde me encuentro.

Ahora mismo, estoy con mi hermana Sol en una vasta pradera a las luces del crepúsculo. No hay nadie más hasta el horizonte y pronto se hará de día. La sensación de paz es tan grande que tengo gana de echarme en la suave hierba amarilla que nos rodea como si fuese una alfombra. Mi hermana sonríe al ver cómo disfruto de mi descanso y, mientras intento cerrar los ojos, me dice ella:

<<Estoy feliz cuando estas aquí. Sobre todo, cuando te veo tan contenta. ¿Quieres que te cuente algo interesante?>>

A estas palabras, mis ojos se abren otra vez y, con una tierna sonrisa, le contesto:

<<Por favor, hermanita, mis oídos siempre agradecen escuchar el sonido de tu voz.>>

Así que Sol, empieza diciendo:

<<Hay una cueva, no muy lejos de aquí, donde duerme un caballo solitario. Él es un alma vieja que ha vivido muchas vidas en otros tiempos y en otros mundos. Antes de ser un caballo, ha sido un ave, un pez, una serpiente, pero nunca ha sido un ser humano ni nunca ha pisado el planeta tierra de donde tu vienes.>>

 <<¿De que color es su pelo?>>, le pregunto Yo.

Sol: <<Es un caballo blanco con la cola gris. Nadie le ha cautivado jamás porque todos aquí lo respetan y lo aman, percibiendo su fuerza y sabiduría. Hay personas que han hecho un largo recorrido solo para ir a visitarlo y buscando respuestas a sus preguntas.>>

Yo:  <<¿Qué tipo de preguntas?>>

Sol: <<Preguntas existenciales, preguntas sobre el origen del todo y preguntas sobre los dioses>>.

Esta última frase causó en mi un cosquilleo emocional que me hace preguntar:

 <<¿Qué clase de preguntas podría él contestar sobre la diosa sol y el dios cielo?>>.

Sol: <<Tal vez no muchas más de las que yo podría contestarte sobre la diosa... Pero me imagino que sabe mucho sobre el origen del universo y sobre el dios del cielo...>>

La idea de visitar el caballo sabio comienza de inmediato a llenar mi cabeza, así que digo:

<<¿Podemos ir a la cueva de que me hablas? Creo que me gustaría conocer al caballo sabio y hacerle unas preguntas.>>

Sol mueve su cabeza, como si estuviera esperando ya mi petición, entonces nos preparamos para encaminarnos hacia las montañas, pasando luego por un largo desfiladero. Finalmente, después de unas horas, estamos frente a unos cuantos árboles que esconden un pasadizo en la roca.

<<Ahí esta la cueva...>>, dice Sol.

Yo la miro en silencio, espero más instrucciones, pero ella solo me sonríe, me deja intuir que solo la fuerza de mis preguntas podrá abrirme el paso.

Bajo entonces de mi caballo, me armo de valor y me propongo llegar hacia mi destino.

Sol sigue mis pasos, me proteje y me anima a no mirar hacia mis espaldas hasta que la entrada de la cueva se vuelve perfectamente visible, esculpida en la piedra por las manos del tiempo y del agua que una vez debía cubrir aquel lugar.

La luz no llega a iluminar las paredes, así que procedo despacio sin mirar ni siquiera a mis pies.

Un ruido me interrumpe y se oye entonces una voz cavernosa que dice:

<<¿Quién viene a despertar mi reposo para buscar consejo?>>

Así que yo, sin esperar, contesto:

<<Me llamo Laura y soy la protegida de la diosa del sol. He venido hasta aquí para conocer el sabio y poderoso caballo blanco>>.

La voz, pues me dice:

<<Ya te conozco, chica del sol. Pero, aún así, no puedo dejarte pasar hasta que no resuelvas mi pequeño acertijo: "¿Quien viene por la noche sin agua en su cara y vuelve por el día con el mar a sus pies?">>.

Me quedo un buen rato pensando, pero no encuentro la solución correcta. Entiendo, pues, que mi visita deberá esperar algún tiempo...

Sol caricia mi pelo para consolarme y las dos volvemos a subir en nuestros caballos para regresar hacia Colinky, el refugio de las sacerdotisas.

Durante todo el camino, quedo en silencio pensando a la respuesta del acertijo. Pero lo que más he aprendido aquí es que no hay que tener prisa porqué todo sucede en su momento y en su lugar sin dejar a nadie por delante o por detrás.

Espero que estas páginas hayan sido de vuestro agrado y que haya podido, de algún modo, llevaros conmigo en ese mundo paralelo (¿o imaginario?).

Creo que volveré a hacerlo en otros artículos, alternando mis reflexiones y pensamientos.

Os dejo un fuerte abrazo y un alegre saludo hasta vuestra nueva visita.



Laura Colaysïs


4 Dic 2017

"Sobre la Realidad"




Hoy quiero hablar sobre algo que deberíamos tener presente en nuestras vidas cotidianas.

Si buscamos la palabra <<Realidad>> en el diccionario de Google, esto es lo que encontraremos:

<<Existencia verdadera y efectiva de algo o alguien. Cosa que existe en el mundo real.>>

La frase empieza mencionando la palabra verdad, así que voy a intentar aclarar a que se refiere con las expresiones: <<Existencia verdadera>> y <<...Mundo real>>, conceptos de los que tanto se escucha hablar y que nadie (ni siquiera científicamente) puede probar con exactitud.

Sobre el significado de la palabra <<Verdad>>  quisiera compartir un articulo independiente y por separado, así que en este caso solo me limitaré en decir que aquí se hace alusión a lo que <<no parece ser mentira>> o a lo que puede ser probado, definitivamente, por alguna forma de percepción o sentido del ser humano.

Podríamos, entonces, definir la Realidad como algo tangible y para nada falso. Pero esto sigue siendo una explicación muy vaga para mi.

Cada vez que la ciencia se pronuncia afirmando esto o aquello, parece, al mismo tiempo, admitir que todo tiene una esencia mucho más compleja de lo que se creía anteriormente. 

De modo que, mientras descubrimos algo nuevo, salen a flote nuevas e infinitas preguntas a las que no se han dado respuestas aún.

Fijaos en la moderna física cuántica, por ejemplo, o en las ultimas teorías del origen del universo, de la aparición del ser humano sobre el planeta tierra o de lo rasgos de alguna civilización perdida en el planeta Marte o en la Luna...

Están también los que empiezan a hablar de viajes en el tiempo y de que la tierra no es redonda, pero plana.

Pero, dejando afuera la cuestión de que, si alguien quisiera con eso, llegar a confundirnos aún más sobre lo que es realmente importante y lo que no, me parece que nace la necesidad de replantearnos nuevamente todo lo que creíamos cierto, lo aprendido en las escuelas primarias...

Pero volviendo al concepto de Realidad, me pregunto por qué, antes de todo lo que podríamos opinar, pensar y creer, siempre hay que aceptar unos ciertos limites dictados por una supuesta verdad colectiva que nos incluye a todos en el mismo tiempo.

Recuerdo cuando, hace años, me decía a mi misma que <<cada vida en este mundo se parece a un universo independiente, conectado a los demás solo por medio de unos patrones limitados>>.

También me acuerdo de la mítica sala hologramas de la nave Enterprise en la famosa serie de televisión Star Trek o Viaje a las estrellas.

Así que, (considerando de que hoy en día, los hologramas no son para nada un truco de ciencia ficción) atando cabos, llego a esta conclusión <<La Realidad puede que sea algo muy subjetivo y mucho más fácil de manipular de lo que se cree.>>. Así que, sobre lo de que <<existencia efectiva y verdadera>>, definitivamente no hay que fiarse mucho.

Sin embargo, casi todo nuestro mundo parece seguir estando anclado a una realidad colectiva, un sentido común, una cordura psíquica o unos valores universales, que siempre saben (a la hora de juzgar algo o alguien) quedarse firmes comos pilares, sostenidos por las religiones y los sistemas políticos, portavoces de una justicia que nunca puede hablar por si sola.

La Realidad, de hecho, cambia cada noche cuando vamos a la cama y entramos en el mundo de los sueños. Luego, al despertarnos, regresamos de una realidad a la otra, sin confundirnos o mezclarlas entre ellas (o así parece...) .

Otro ejemplo puede ser la visión del mundo que tenemos al nacer, en la infancia, en la adolescencia y en la edad adulta. Esta siempre nos resultará diferente.

Es cierto que nada queda la misma cosa si solo cambiamos nuestro punto de mirada. Y así hasta la paradoja del vaso medio lleno y medio vacío... Nada queda siempre igual, todo cambia.

Pues entonces, ¿quien podría decir con exactitud que la realidad en que vive es verdaderamente lo que parece y no una ilusión? O ¿quien puede afirmar con certeza estar viviendo en la misma realidad de todos los demás?

Películas como Matrix y muchas otras se cuestionaban lo mismo. Pero Yo no quiero llegar a ninguna teoría conspirativa, fanática o pseudorreligiosa. Solo me pregunto: ¿hasta dónde nuestra realidad es real si es evidente que todo tiene que pasar por la conciencia y la razón del cerebro humano?

Cada día en los medios de comunicación, se escuchan cosas como: <<entre quinientos, mil o dos mil años, pasará esto o aquello>>. Como si tuviéramos, de hecho, la posibilidad de llegar hasta ahí para comprobarlo, a pesar de nuestra obvia desaparición por causas naturales (todo eso sin mencionar las preocupaciones y la ansiedad inútiles que se nos cae encima).

No quiero decir que no tenemos que hacer nada para mejorar, al contrario, creo que deberíamos preocuparnos día a día de lo que hacemos y de lo que pasa en el mundo, pero sintiéndonos parte integrante del mismo mundo. Compartiendo con él nuestros estados físicos y mentales, alimentándolo y protegiéndolo como si fuera nuestra niña o niño interior, así hasta el fin de los tiempos.

Somos el mundo y la mismísima vida. Somos el espejo de la fuente creadora o Dios de donde provenimos.

Finalmente, somos la realidad. Y el amor puro que tenemos adentro, es la prueba deslumbrante de todo eso.

Del mismo modo, el respeto por la paz y el derecho universal a la vida. El bien nunca debe ser visto como la fuerza antagónica de un supuesto mal, pero sí como la única vía hacia el cumplimento de cualquier empresa.

El camino positivo y constructivo... El correcto desarrollo de todos nuestros propósitos.

Desde luego en muchas ocasiones en la vida, puede haber algo turbio o corrupto que al descuidarlo es capaz de transformar a todas sus otras realidades paralelas en existencias difíciles o imposibles.

Actuar en nuestra propia realidad personal significa querer siempre corregir nuestros errores, perdonando y perdonándonos, sin herir a los demás ni generando violencia o conflictos. Con el fin de amarnos a nosotros mismos y ser de ejemplo para todas las otras realidades que como consecuencia se convertirán en nuestros sanos espejos.

Puede que esta vez haya escogido un tema demasiado profundo para tratarlo en un pequeño articulo de este blog, pero, como ya os he dicho, solo quiero compartir algunos indicios y consideraciones personales, buscando ser de estimulo para la reflexión de otros. Por eso, quiero dejar así esta reflexión... Retomando el asunto en otro momento.

Agradeciendo de corazón vuestra lectura y presencia, os espero a que volváis pronto para leer mi próximo articulo.

Con cariño.


Laura Colaysïs

29 Nov 2017

"Música: Lenguaje Universal"


Escribir o hablar de música me parece importante, pero al mismo tiempo, algo contradictorio, teniendo en cuenta que la música, por si sola, es un canal comunicativo que funciona a través del oído y no de la vista.

Aun así quiero expresar mis consideraciones a respecto.

Yo empecé a dedicarme a ella desde que prácticamente tengo memoria. De echo, ya cuando estaba en la cuna recuerdo fijarme en los sonidos que me rodeaban, antes de cualquier otra cosa.

El ritmo de mi respiración, por ejemplo, o la frecuencia con que abría y cerraba los ojos y  también el latido del corazón, siempre todo eso ha cautivado profundamente mi atención.

En pocas palabras, me encanta escuchar. Me apasiona encontrar un patrón en cualquier sonido o melodía que llegue a mis oídos.

Adoro escuchar el sonido de un secador de pelo encendido... (esto es algo que hago diariamente para relajarme) Pero también el choque de las olas del mar, el silbido del viento y los versos de todos los animales, desde pájaros hasta insectos. El ruido que provoca la lluvia al caer sobre el techo de un automóvil, o los golpes de una maquina lavadora mientras ejecuta su programa de lavado.

En todo eso y en muchísimas cosas más, se encuentra un patrón y una variación de intensidad. Eso lo he entendido solo por mi puro instinto.

Luego nace el deseo de jugar con ellos, acentuando el tiempo de su percepción.

Es así como, personalmente, creo música en mi cabeza... La creo escuchándola y entendiéndola a mi manera.

En otro momento también me gusta reproducirla, sea con cualquier instrumento u objeto que pase por mis manos.

Esto es lo que hago desde siempre. Escuchar y modular sonidos. Y tal vez esta sea también la causa del porque me guste tanto hablar... (o al menos eso es lo que muchos dicen de mí.)

Desde luego, siento mucho aburrir o, más bien, quitar protagonismo y atención a alguien en determinadas circunstancias.

Por lo visto, los más impulsivos llegan a hartarse literalmente de mi y eso me produce tristeza. Pero en mi corazón siempre tengo claro que nunca fue mi intención herir sus sentimientos...

La Música, como antes decía, es un lenguaje universal. Así que la cosa más estupenda para mi es que no tiene un idioma en particular y que todos en el mundo (y más allá) podemos entenderla de cualquier manera. Captando cosas distintas por cada uno/a de nosotros/as, según nuestra atención o inspiración.

La Música ha viajado siempre a través de la historia del ser humano y ha evolucionado o más bien se ha modificado respecto a los gustos y necesidades de quien la escucha o la practica. La vibración puede ser la esencia de su estructura. Esta produce cambios en nuestras células y en el entorno, mueve partículas y puede llegar hasta muy lejos, dependiendo de su intensidad.

Es más, para mi, la música es la armonía de los tonos de expresión del universo.

También se dice (entre los fanáticos de la teoría de Big-Bang) que, al estallar la masa primordial que sucesivamente formó los planetas y las estrellas, se emitió una nota en particular. Hoy en día conocemos aquella nota como la básica, usada para afinar casi todo tipo de instrumentos musicales. Esta el la nota la (como la inicial de mi nombre...)

Sin embargo, hoy la música suele carecer del extraordinario valor que debería tener.

Mucha gente se conforma en considerarla solo como aquella cosa que sale por la radio o que se escucha tocando un disco o una guitarra (o tal vez simplemente dándole play a un archivo .mp3).

Eso pasa porque no hay una eficiente educación a respecto, ya sea entres los niños o en muchos adultos. Solo los más afortunados y afortunadas logran profundizar su conocimiento y descubrimiento.

En verdad, solo bastaría con dedicarse a escuchar y disfrutar del sentido del oído, siguiendo exclusivamente lo que más nos estimula y nos apasiona. Tomando en cuenta la vibración o el tono que más placer nos produce.

Después de esto, solo hay que seguir gozando y disfrutando del armonía que se genera en nuestra cabeza... Que maravilloso sería un mundo donde todos se dedicaran principalmente a esto.

Sin duda, la música es uno de los dones más grandes de la vida y solo basta con agradecerla de corazón en cualquier momento.

No escondo que mi gran sueño es poder producir un día mi propia música ideal... Quizás con una banda al completo que quisiera trabajar conmigo intensamente, compartiendo sus más profundas intuiciones y dejando atrás las estructuras racionales y complejas que cultivan las escuelas clásicas.

Dicho eso, espero que haya sido de vuestro agrado mi reflexión sobre la música compartida con tod@s ustedes. Tengo la gran esperanza de que siempre más sean los que sepan apreciar la originalidad y la autenticidad de cualquier melodía y sonido y no los que se dejan arrastrar por ruidos hipnóticos que siempre más parecen ser difundidos por las vías comerciales.

Os dejo como siempre con un abrazo, hasta el próximo articulo de mi blog.

Laura Colaysïs

21 Nov 2017

"La Felicidad"



Hola a tod@s:

Hoy vuelvo a escribir en el blog llevando conmigo un pensamiento que aparece muy a menudo en mí cabeza... El tema es la felicidad.

Me pregunto si verdaderamente queremos ser felices en nuestras vidas o solamente nos escondemos de ella por lo grande y difícil que es entenderla en su concepto básico.

Aquí está la palabra felicidad tal y como aparece en el diccionario:

<<El estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno>>.

Entonces creo que habría que tener claro, antes de nada, lo que es bueno y lo que es malo, dado que aquí solamente dice: <<disfrutar de algo bueno...>>.

Luego también seria mejor aclarar que es lo que realmente desea, o más bien necesita una persona en su vida...

En este mundo, parece haber una parte de población que necesita tener más y siempre más de lo que ya tiene mientras que otra tan solo necesita comida o un techo donde cobijarse. Pero ¿qué es lo que verdaderamente se necesita para saciar la sed de felicidad que vive en todo ser humano?

Sería más sencillo entender qué es lo que nos hace falta, luego intentar conseguirlo y, por fin, ser felices. Pero eso no es nada fácil y lo sabemos bien...

Conseguir algo que deseamos solo nos da la ilusión de acercarnos un pelín más hacia nuestra felicidad y entonces nos damos (o no) cuenta de que estamos metidos en una rueda sin fin. En una búsqueda ciega, o mejor dicho, en una búsqueda de la búsqueda de la felicidad.

Estamos tod@s atrapados. Y de eso ya me daba cuenta de niña... Cuando los domingos veía las calles prácticamente desiertas de mi ciudad.

No había cole, la gente no tenia que ir al trabajo, las tiendas estaban cerradas y ni siquiera hacía falta despertarse temprano. En resumidas cuentas, veía que casi nadie debía cumplir con sus tareas semanales... Pero aún así, no parecía haber nadie disfrutando de aquel soleado día de paz. Nadie sonreír más de la cuenta solo por ser domingo.

Muy pocos salían a la calle disfrutando de la compañía de sus amigos y familiares. No recuerdo a nadie gritar: <<¡Por fin! ¡Después del sacrificio de toda una semana ya llega el momento de disfrutar y ser feliz!>>.

Al contrario, excluyendo a los niños que todavía no podían absorber el sentimiento familiar, el día del domingo solo era el sagrado día de descanso que serviría a repostar las fuerzas para hacer frente a una nueva semana de dura rutina.

Así, y sin parar... Al menos hasta aquellas fechas inmortales como la Navidad y el último día del año. El domingo de Semana Santa y la noche de carnaval (y claramente sin olvidarse del día de tu cumpleaños).

Los niños por suerte teníamos el verano, que en dos meses y medio, nos daba un poco de espacio vital, pero estaba claro que para los adultos el verano se reducía a una o dos semanas como mucho y siempre sin dejar de atender a la familia primero (lamentablemente, al crecer, me he dado cuenta de que hasta la Navidad y el fin de año no significan nada si no tienes muchos amigos o una gran familia a tu alrededor...).

Pero, volviendo al tema, aún encontrando el tiempo material para dedicarse a la búsqueda de la felicidad o a <<gozar de lo bueno de la vida>> (como decía el diccionario), me pregunto por donde empezar para encontrar el camino correcto.

Sin embargo, lo primero es el ser. Me refiero a la salud y un mínimo de sustento. Pero después debemos mirarnos adentro e intentar descubrir quiénes somos y hacia dónde vamos.

Las religiones intentan facilitarnos este camino, pero no todos estamos dispuestos a perdernos en sus dogmas ni mucho menos en sus laberintos conceptuales. Así que, en el camino de nuestra realización personal, después de encontrarnos (más o menos) con nuestra identidad (y esto si no nos resulta demasiado difícil...), se debería fijar un plano de lo que hacemos en la vida, que no solamente sirva a nosotros mismos, sino también a todos los demás a nuestro alrededor. Ahora estamos situados en un punto importante donde por fin nos hace falta tener presente aquel concepto de bien y de mal.

Es por eso por lo que se necesita claridad, sinceridad, justicia y valor... Cuando puede que no todos estén con ganas de bañarse en estas aguas.

Pero quiero echar una mirada todavía más allá, llegando al punto en donde hemos conseguido saber quiénes somos y a lo que servimos.

Ahora, ¿qué es lo que nos hace falta todavía para ser felices?

La respuesta a esta pregunta no está en nuestros teléfonos móviles, ni en nuestros coches, ni en nuestras casas, ni tampoco en todos los objetos de plástico que nos rodean.

A este punto, para que no nos perdamos en vano... solo hay una palabra que nos puede detener: <<la muerte>>.

Acabamos de encontrar a nuestro mayor desafío... La verdad de todos nuestros límites.

Digo esto porque esta claro que nadie esta preparado. Así que también la felicidad más plena tendría una fecha de caducidad. 

Mientras pensamos que esto no nos gusta... mientras tanto, la muerte ahí se queda: inmutable y casi inofensiva (hasta su fecha).

Yo creo que es aquí donde se encuentra el punto clave de todo este asunto.

 Contestar a la pregunta: <<¿Que es la muerte?>>. <<¿Es realmente el fin o tal vez el comienzo de algo? ¿Es algo bueno o algo malo? ¿Es dolorosa o placentera?...>> 

¿Cuantas más preguntas podríamos añadir?

Nadie nos contestará antes de nosotros mismos, con lo que finalmente seremos capaces de creer en el profundo de nuestros corazones. Solo ahí está el contacto con nuestro espíritu, con nuestra alma y con el universo o energía creadora (o si queréis, con Dios).

Para mi la felicidad es inalcanzable por no tener lo bastante claro este concepto.

Yo solo creo en el amor. 

En todo lo que no es absurdo ni difícil. Eso es algo que los niños saben más que cualquier adulto...

El amor que ha sido generado para que cada uno/a de nosotr@s tenga una oportunidad de vivir esta aventura que llamamos vida. Este amor es presente en todos los seres vivos  y esto es algo que no podemos olvidar jamás.

Amar el amor entonces... Esto es mi mensaje. Y no me refiero al sexo ni al deseo compulsivo de tener y poseer todo lo que anhelamos.

Porque ya lo tenemos todo ganado, estando aquí presentes... Luego, cada cosa más es un regalo que deberíamos solo agradecer. Como la luz del sol y su calor en nuestras mejillas.

Amar y respetar a los demás sin miedo ni rencores. Porque lo que damos siempre nos viene devuelto, si no hoy, mañana. Si no por este lado, por el otro.

Esta es una ley que personalmente he decidido llevar siempre en mi vida. <<Dar es recibir>>, y esta es la verdadera magia. No tengo nada más que añadir.

Espero que este mensaje no haya sido demasiado largo. Si es así, os pido disculpa. En fin, cierro este articulo diciendo que solo me gustaría que tuviéramos todos más claro el concepto de felicidad y de por qué llevamos adelante nuestras vidas, nuestras familias, nuestras ideas y nuestro planeta. Eso sería un paso más en la evolución de nuestra especie.

Os dejo un abrazo muy fuerte y os espero en mi próxima publicación.


Laura Colaysïs

11 Nov 2017

"Abriendo el Blog"

Como primer artículo de mi blog, quiero exponer las motivaciones y las expectativas que me han empujado a construir esta página web. Y desde luego agradecer de antemano a todos mis amigos, amigas y seguidores por visitar mis publicaciones aquí y en YouTube.

Aun conociendo muchas personas en todo el mundo y hablando tres idiomas, sigo haciendo una vida solitaria y reservada. No tengo un trabajo fijo, ni estoy obligada a frecuentar un ambiente rutinario cada día.

Toco en dos bandas musicales y con cada una de ellas hago un género de música distinto (con mi saxofón). La música es la única constante en mi vida... Claro, eso y también el amor que siento por mi perrito Safij que siempre me acompaña desde hace 14 años.

Entiendo que la capacidad de comunicar y comunicarse es un don que no hay que malgastar, siempre cuando no nos quedamos callados de por vida. Me refiero a que la vida puede que no sea tan larga como parezca y tal vez hay que aprovechar para decir lo que realmente se siente adentro. Sea un cumplido o una observación que sentimos deber hacer a alguien, o quizás una confesión, un chiste que pueda no hacer reír a los demás... O simplemente decirle a un amigo o una amiga de que lo apreciamos y lo queremos como casi fuese nuestro hermano o hermana. Eso sin miedo y por su puesto sin avergonzarnos de nuestros sentimientos.

¡Hablar es importante! Comunicar nuestras necesidades, nuestros deseos y también nuestros miedos puede ser difícil pero siempre es satisfactorio y, pensándolo bien, también es imprescindible en el futuro del mundo.

Pensad por ejemplo, como sería hoy el mundo si Leonardo da Vinci hubiera sido demasiado tímido para compartir sus obras con los demás. O que músicos muy importantes hubieran creído que su voz o su música no estarían a la altura de su publico... Hoy nadie conocería Beethoven, Aretha Franklin, James Brown, Freddy Mercury, Stevie Wonder, Michael Jackson, etc. Claro, la verdad también es que a veces eso pasa al revés. Pero esa pregunta me recuerda Shakespeare con su monologo en el Hamlet, que dice: <<Ser o no ser ...Esa es la cuestión>>.

Lo que quiero decir es que manifestarse es importante, luego hay que dejar a los que juzgan y critican que piensen y digan lo que les apetezca. El hecho de crear o decir algo nuevo que no estaba antes es maravilloso y digno de semejanza con nuestros dioses creadores.

La vida es crear y para hacer eso hay que creer ante que nada... Creer en ti mism@, creer en tu corazón, creer en lo que realmente te hace sentir bien sin dañar a los demás y estando en paz con el universo.

Hay quien dice que este mundo se nos está viniendo abajo, pero una cosa es cierta: mientras todo se cae, nuestros sueños aún nacen y crecen con la esperanza de tener en un futuro no muy lejano, todo lo que creemos merecer.

El amor no es necesariamente algo que hay que donar solo a los demás, pero algo que podemos regalarnos a nosotras y nosotros mismos. Amar nuestra paz, amar nuestra voz, amar nuestro amor... Que es el don más grande que nos ha sido dado para que eso se multiplique y nos rodee por todos lados.

Amarme a mi misma hace que me aprecie por lo que creo, que escribo, que toco y que dibujo.

Entonces, este es el objetivo de este blog. Publicar mis pensamientos de paz y divulgar mi música. Un gesto de amor que quiero compartir con el mundo, con la esperanza de que alguien pueda encontrarlos útiles para su personal crecimiento y desarrollo.

También me gustaría grabar algún vídeo mensaje para colgarlo en YouTube y aquí en mi pagina...

Siempre presente con mi sol, os dejo un tierno abrazo hasta el próximo artículo.


Laura Colaysïs